viernes, 2 de septiembre de 2011

Para un gran evento, un gran escenario




Madrid, España el anfitrión.

La celebración de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) el marco.

Los jóvenes la inspiración para crear un escenario minimalista y de alto impacto que sin duda tenía por objetivo buscar empatía con ellos.

Sí, en la Jornada Mundial de la Juventud de la Iglesia Católica, el escenario también jugó un importante papel.

Una cascada blanca conformada por grandes telas guiaba la mirada de los asistentes hacia una especie de cáliz gigante que daba la impresión de que poco a poco se teñía de oro, como si cientos de pinceladas fueran pintando paulatinamente esa gran copa.

Como siempre lo hemos sostenido en Reflektor, en todo evento el escenario también comunica, para bien y para mal. En el caso de la JMJ, el escenario es el reflejo de toda una estrategia que recientemente ha venido trabajando la Iglesia Católica para generar lealtad entre quienes pueden asegurar el futuro de la Iglesia: los jóvenes.

Tan importante es esta audiencia estratégica que esta Jornada “ha contribuido a potenciar la imagen internacional de la región, con la presencia de más de 4 mil 700 periodistas acreditados y 600 millones de espectadores en todo el mundo", ha indicado uno de los consejeros de la Iglesia Católica..

Es claro: para un gran evento, un gran escenario.
Fuente: Equipo Reflektor.

No hay comentarios:

Publicar un comentario